viernes, 4 de abril de 2014

CERRADAS POR IMPÚDICAS.


          
               Henry Tovar
     
         La decisión tomada por el gobierno ecuatoriano, en el año 2012, de cerrar catorce universidades, después de evaluadas, a través del ente rector de la educación universitaria de ese país, evidencia de perogrullo, que el aseguramiento de la calidad educativa, comienza con la enunciación de políticas educativas, fomentadas por el Estado e implementadas por las instituciones de educación.

      La problematicidad de la evaluación no se circunscribe a evaluar todo lo que se quiera o se pueda evaluar. No es problema sólo de calidad y cantidad. Cantidad de pupitres, cantidad de revistas, cantidad de doctores. Es también de pertinencia. De la orientación de la formación, de las investigaciones y de la Acción Social de las instituciones. No sólo de la eficiencia. 
 
     El problema de la calidad tampoco puede sancionarse desde la legitimación de distintos conceptos de calidad, con los cuales es posible asumir la calidad posible que cada institución puede ofrecer para que nada cambie. El punto de partida de las decisiones tomadas por el gobierno ecuatoriano se sustentó en la formulación de unas políticas que reorientaron la concepción prevaleciente de la Calidad. El insumo principal lo constituyó la Ley Orgánica de Educación Superior y su Reglamento (865).

     En la República Bolivariana de Venezuela, estamos en deuda con el país por la perentoria e impostergable necesidad de una Ley adecuada a las nuevas realidades de la educación universitaria y de una Ley para normalizar los procesos de evaluación y acreditación de instituciones universitarias, a objeto de garantizar el cumplimiento del Articulo 103 de la Constitición y el Artículo 45 de la Ley Orgánica de Educación. De allí la importancia del Sistema de Evaluación, Supervisión y Acreditación (SESA), propuesto por el CEAPIES y del Modelo V de Evaluación-Planeación del investigador mexicano Dr.González González (2005), a cuya propuesta metodológica se adhiere el SESA.

          El Modelo V de Evaluación-Planeación es una novedosa propuesta en cuya concepción se introduce la categoría denominada superestructura, como elemento ordenador y jerarquizador de los criterios de calidad, dentro del diseño de la evaluación educativa, como referente distinto a la categoría de dimensiones. Aquel se orienta hacia la evaluación de los propósitos, concepciones, políticas y planes de una institución, materializados en documentos constituyentes del cuerpo de ideas e intencionalidades, cuyos contenidos o su ausencia podrían explicar, parcialmente, las bondades o las limitaciones de sus resultados. Por consecuencia, resulta evidente que no se trata tan sólo de caracterizar y visibilizar, conforme a sus funciones, a las distintas dependencias de una institución, sus visiones autocomplacientes y sus quehaceres. 

           El criterio de superestructura va a la médula del problema, inquiriendo sistemáticamente sobre el qué y el porqué de las acciones u omisiones de las instituciones universitarias, cuya acción debe estar en armonía no sólo con su pertinencia institucional, sino tambien con las leyes, políticas educativas y los planes de desarrollo social y humano de la nación.

       El asunto de la repetición de la oferta académica, por ejemplo, no era propio de las instituciones privadas en la República del Ecuador, la oferta, allá como acá, responde a una lógica mercantil. En Venezuela, constituye una práctica viciosa que las instituciones universitarias del sector privado repliquen sus carreras en todos aquellos estados en donde tienen extensiones; algunas de las cuales constituyen franquicias al margen de las normas legales que han permitido la creación y funcionamiento de esas instituciones; lo cual es un tema que deberíamos considerar en una futura Ley de instituciones universitarias.

      Resulta igualmente interesante, ponderar la bondad de un esquema de clasificación de las instituciones universitarias, conforme a su calidad o la integralidad de sus funciones. Por ejemplo, no son iguales las instituciones que producen investigación y las que no producen. Existen instituciones llamadas universitarias que no lo son, en atención a diversos conceptos, las funciones y misiones de la universidad. Eso deberíamos considerarlo para una posible clasificación, incluso, de las universidades oficiales. También se debería prestar atención a la pertinencia, la calidad y el impacto de investigación producida.

       El problema de la precariedad laboral de la planta docente en las instituciones universitarias privadas, también constituye un grave problema en Venezuela. A esta situación se le ha prestado poca atención, a la cual se suma la falta de estabilidad laboral y el desinterés en la aplicación del escalafón docente, establecido en la Ley de Universidades vigente. En este sentido, los docentes de estas instituciones conforman un conjunto de ciudadanos a los cuales se les restringen sus derechos. Tal como se señala en el informe de Guillaume Long: ”la precariedad laboral, a más e afectar derechos, imposibilita la creación de vínculos académicos entre docentes, y entre docentes y estudiantes. Sin relacionamiento académico no puede existir una comunidad dedicada a la investigación y a la generación de conocimiento”

       Otro paralelismo de la educación privada en Venezuela, con respecto al Ecuador, es la excesiva oferta de carreras que requieren baja inversión e infraestructura (Administración, contabilidad, mercadotecnia, turismo), junto con utilización de locales y viviendas improvisadas para el desarrollo de la labor docente, cuyas infraestructuras carecen, además, de bibliotecas adecuadas y de espacios para la práctica deportiva, la apreciación artística y medios para el debate de ideas. También pareciera interesante, y necesario, valorar la posibilidad de aplicar pruebas de conocimiento a los estudiantes de instituciones evaluadas y calificadas con niveles muy bajos de calidad.

        Otra situación común, digna de considerar en un proceso de evaluación de instituciones privadas venezolanas, es el relativo al bienestar estudiantil, el cual no se limita a la ausencia de servicios médicos u odontológicos, por el presunto entendido de que quien paga un servicio privado tiene los recursos para otorgarse su propio bienestar. Tiene que ver también con la existencia o inexistencia de servicios de orientación, psicología, tutorías, becas trabajo.
    
      Otra omisión remite a la responsabilidad y el compromiso social de las instituciones privadas con relación a las comunidades de su entorno. La generalidad de las instituciones privadas no realizan actividas de Acción Social que no estén vinculadas con algún provecho propio para generar recursos financieros.

           En el año 2005, se señalaba en un informe de la Instituto internacional para la Educación Superior en América Latina y el Caribe (IESALC), (sobre los institutos y colegios universitarios en Venezuela), la inconveniente oferta de carreras iguales con nombres distintos. El informe remitía textualmente la integridad del texto de la letra A del Libro Oportunidades de Estudio de la OPSU, en la cual se ofertaban carreras en el área de la Administración con una determinada orientación (Administración; Administración comercial; Administración pública; Administración y gestión municipal; Administración de haciendas; Administración de aduanas; Administración de hoteles; Administración de transporte; Administración hospitalaria; Administración turística; Administración financiera; Administración de compras, Administración de ventas; Administración, mención gerencia industrial; Administración, mención relaciones industriales); y se alertaba sobre la posibilidad de estar formando futuros desempleados etc. Todas estas denominaciones son, sin lugar a dudas, expresiones mercadotécnicas, en tanto que la Administración es una sola.

       Otras distorsiones, las constituyen nominaciones presuntuosas de algunas sub áreas de conocimiento como las Ciencias del fuego, las Ciencias policiales, las Ciencias penales, Ciencias navales, Ciencias aeronáuticas, denominaciones fragmentadoras del conocimiento, las cuales carecen de correspondencia con las áreas de conocimiento internacionalmente reconocidas y normalizadas.

     La ausencia de representación estudiantil también es una práctica compartida en las instituciones universitarias privadas de este país.

       En Venezuela existen delitos, no tipificados, como la suplantación de autoridades académicas y administrativas, a quienes se les requiere sólo para la firma de documentos o la represención formal de la institución, o cuando se les realiza actividades de supervisión, sin previo conocimiento de quienes las dirigen; venta de franquicias; creación de programas no autorizados.

      El informe de Guillaume Long, sobre la educación universitaria privada en Ecuador, confirma que el lenguaje empresarial y fordista, introducido en la cultura de la evaluación de la calidad de educación, teniendo como centro a la “LA EFICIENCIA”, y al “eficientísimo productivo”, es un valor propio de la cultura industrial, que en educación constituye un extravío desdibujador de la unicidad creadora del trabajo intelectual y las más autenticas finalidades de la educación universitaria. 

        El eficientísimo productivo de las cadenas de producción de la fábrica, expresado en algunos de los indicadores para la evaluación de la educación universitaria, nada tiene que ver con la formación de seres humanos, ciudadanos sensibles, comprometidos con valores sociales, ciudadanos competentes y cabalmente preparados para insertarse en una sociedad distinta del capitalismo. Resulta claro que la lógica del eficientísimo productivo es coherente con los valores del industrialismo y el capitalismo más salvaje, pero incoherentes para la comprensión de los procesos formativos de seres humanos.

        La evaluación de instituciones privadas, tal como ocurrió en Ecuador, obligará a la “depuración de sedes, extensiones, programas paralelos y otras modalidades de similares características que mantengan las instituciones de educación superior fuera de sus sede o domicilio principal”, conforme a señalado Guillaume Long en el citado informe sobre las instituciones universitarias ecuatorianas. En consecuencia, otro elemento bien importante a considerar, por las presumibles diferenciaciones de calidad existentes en un programa ofertado en varios estados, será la evaluación de las múltiples y distantes extensiones de las sedes de las instituciones universitarias privadas dispersas en el territorio nacional.

      Agregaremos en estas observaciones, un situación que parece tener conexión con la calidad o las exigencias requeridas por los programas ofrecidos las instituciones universitarias privadas, como el caso de la existencia de instituciones universitarias que semejan líneas de producción de postgrados y doctores. En el Zulia, existe por lo menos una institución de este tipo.

          Finalmente, se debe señalar, que todas estas anormalidades son, en parte, consecuencia de la inexistencia de un sistema de evaluación institucional y de carreras en Venezuela. Ciertamente, se carece de una cultura de la evaluación, pero ha faltado voluntad e instrumentos legales adecuados para enfrentar estos despropósitos en la educación universitaria. De allí la importancia, repetimos, del sistema de evaluación (SESA), propuesto por el CEAPIES, cuyo Comité Asesor, integrado por veintisiete académicos de universidades nacionales, es liderado por el Dr. Ovidio Charles Van Glover, quien también funge como Coordinador del Consejo Consultivo Nacional de Postgrado (CCNP) y a quien hemos escuchado su preocupación por los modelos de formación profesional prevalecientes en las instituciones universitarias, cuyas orientaciones, implantadas desde el exterior en la década de los años sesenta (en medicina y en todas las ingenierías), responden a las lógicas de la dependencia tecnológica.
           
        A pesar de que, desde la divulgación del SESA y la consulta hecha entre las instituciones universitarias nacionales, el sistema propuesto ha sido bien ponderado por varias universidades, y de que, ni tan sólo una voz pública se ha mostrado contraria a la propuesta, la misma dormita en algún archivo del Consejo Nacional de Universidades. Cuestión que tampoco obsta para que las instituciones se auto-evalúen o para que se generen procesos de evaluación y acreditación de programas en las instituciones dependientes del MPPEU.
 
          Correo: contextouniversitario@gmail.com
 

martes, 1 de abril de 2014

LA HIPOCRESÍA DE LAS NACIONES UNIDAS


La hipocresía de  

las Naciones  

Unidas  Por Vicky Peláez

"Las Naciones Unidas no existen como tal, pero hay una comunidad internacional que ocasionalmente puede ser dirigida por el único poder real que existe en el mundo: Estados Unidos, siempre y cuando esto le convenga. Cuando toma el liderazgo lo único que le queda a la ONU es seguirlo" John Boulton 1994 (ex subsecretario de Estado).


   La reciente resolución de la Asamblea de las Naciones Unidas que califica de “inválido” el referendo de Crimea, después de que fracasara la misma resolución en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas debido al veto ruso, hace recordar la política de doble rasero que siempre adoptó las Naciones Unidas durante los 94 años de su existencia.
   La Organización de las Naciones Unidas (ONU), desde su fundación en 1920 tras la Primera Guerra Mundial y cuando todavía se llamaba Liga de las Naciones, jamás pudo evitar el surgimiento del nazismo y prevenir la Segunda Guerra Mundial.
   Tras aquella guerra, la Liga de las Naciones desapareció temporalmente para resurgir de nuevo en 1946 como la Organización de las Naciones Unidas con sede en New York y así se convirtió en un aliado y subordinado incondicional de Norteamérica  avalando con su silencio o el consentimiento las invasiones de los EE.UU. a Panamá (1918,1920,1925, 1958,1989), Cuba (1917-1933), Filipinas (1948, 1954), Honduras (1919, 1924-1925), República Dominicana (1965-1966), Rusia (1918-1922), Yugoslavia (1999), Guatemala (1920, 1954, 1966-1967), El Salvador (1932), Irán (1946, 1954), Grecia 1946-1947), Vietnam (1960-1975), Egipto (1956), Líbano (1958, 1982-19849, Laos (1962, 1971-1973), Cambodia (1969’1975), Grenada (1983-1984), Somalia (1992-1994), Afganistán (2002 hasta el presente), Irak (1958, 1990, 2003-sigue hasta ahora).
   Y esto sin mencionar las resoluciones favorables de las Naciones Unidas para el uso de fuerza militar de la OTAN en Libia que terminaron con el país “balcanizándolo” y destruyendo toda su infraestructura productiva. Por algo el ex senador norteamericano Henry Cabot Lodge caracterizó a la Liga de las Naciones alguna vez como “una creación diabólica con un nombre angélico”. Sin duda alguna, si Cabot Lodge hubiera vivido no dudaría en decir lo mismo sobre la ONU, tomando en cuenta su pasividad y el apoyo implícito a los intentos subversivos de la OTAN, bajo el completo control de Washington, de apoderarse de Siria y producir cambios que favorecen a sus intereses geoestratégicos y geoeconómicos en Ucrania. Tampoco dice ni una palabra la ONU sobre los intentos abiertos del departamento de Estado y de la CIA, denunciados oficialmente por el gobierno de Venezuela, de producir un golpe de Estado en este país para poner fin al chavismo y al proceso de integración regional que sigue promoviendo el presidente venezolano, Nicolás Maduro.
   Los estrategas de Wall Street para explicar la conducta de las grandes corporaciones, de los líderes de los países o de los simples seres humanos siempre apelan a la frase: “seguir el movimiento del dinero”. Así para los latinoamericanos es muy fácil entender la política de la sumisión de la Organización de los Estados Americanos (OEA) a Washington que es responsable del 67 por ciento del presupuesto de este organismo. Algo parecido pasa con la ONU tomando en cuenta que Norteamérica cubre el 22 por ciento de su presupuesto.
  Esto significa que para el año fiscal 2014-2015 el aporte norteamericano es de 1,216 millones de dólares. A la vez para las operaciones de paz las Naciones Unidas mantienen un presupuesto aparte de siete mil millones de dólares en que participan unos 120,000 militares, policías y empleados civiles. Los Estados Unidos financian el 27 por ciento de estas operaciones aportando 1,890 millones de dólares al año. Todo esto explica la política de doble rasero de las Naciones Unidas que no puede resistir a las presiones de la única superpotencia del mundo que utiliza este organismo para promover sus intereses nacionales.
   Los últimos acontecimientos en Ucrania lo ilustran claramente. De acuerdo al semanario norteamericano “American Free Press” lo que las Naciones Unidas  llama la lucha del pueblo ucraniano contra la corrupción y por la democracia, que se convirtió finalmente en una revolución, en realidad era un simple “golpe de Estado que costó más de cinco mil millones de dólares y que fue organizado por la CIA, el departamento de Estado, la Unión Europea y las Organizaciones No Gubernamentales (ONGs) después de 20 años de preparación y entrenamiento de los futuros “revolucionarios”.
   Por supuesto que los líderes de las Naciones Unidas bajo la dirección de Ban Ki-moon no se han enterado de este proceso y frecuentemente intentaron  presentar a Rusia como el culpable de lo acontecido en Ucrania siguiendo las instrucciones del departamento de Estado norteamericano. La resolución adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas declarando “no válido” el referéndum de Crimea, a pesar de la voluntad de más del 97 por ciento de su población y retornar la península a Rusia desligando así su territorio de Ucrania, fue resultado de la presión de los países con mayor influencia en la región buscando a avanzar sus propios intereses geopolíticos haciendo dividir a la comunidad internacional en bloques de influencia.
   El representante de Rusia ante la ONU, Vitaliy Churkin afirmó que “preparándome para esta Asamblea, yo visité varios grupos regionales  en las Naciones Unidas. Muchos países se quejaron de la presión de las naciones occidentales para que apoyaran la resolución” que fue presentada por Ucrania, Canadá, Alemania, Lituania, Polonia y Costa Rica. A la vez la propuesta de Argentina, según el canciller Héctor Timerman, que decía que “si el tema era respeto a la integridad territorial entonces se mencionen todos los territorios cuya soberanía se encuentra disputada de acuerdo a las Naciones Unidas”, fue simplemente ignorada por este organismo. Como subrayó Timerman, “no fuimos escuchados pero sí presionados para imponernos el texto finalmente adoptado”…”Por eso no debe extrañar que, al igual que los demás miembros fundadores del Mercosur y la mayoría integrantes de la Celac, nos hayamos abstenido y opuesto a la resolución en cuestión”.
   En total, esta resolución, no vinculante, fue aprobada con 100 votos a favor, incluyendo tres países latinoamericanos: Colombia, Chile y el Perú, 11 en contra, 58 abstenciones y 24 países, incluyendo a Israel que simplemente no se presentaron para la votación. Los resultados finales que muestran que 93 países de los 193 miembros de la ONU no están apoyando a los EE.UU. y la UE, reflejan una clara división que se ha producido en el mundo, debilitándose el concepto del unilateralismo impuesto por los EE.UU. y reforzándose el del multilateralismo o plurilateralismo como solía decir Hugo Chávez.
Sin embargo, estos cambios no se sienten en la actitud de las Naciones Unidas que sigue siendo fiel en su política a un dicho latino que reza: ”Lo que está permitido a Júpiter, no se le permite al toro”.    
  El ejemplo de Kosovo confirma esta tesis de la parcialidad programada de las Naciones Unidas. Valdría la pena recordar la “liberación de Yugoslavia” por la OTAN que se inició hace 15 años y duró 78 días durante el cual 27,000 toneladas de bombas y misiles fueron lanzados sobre el territorio de aquel país, principalmente Serbia. Por supuesto, las Naciones Unidas mantuvo un silencio cómplice frente a aquella masacre  llamada por Bill Clinton “una intervención humanitaria”.
   Tampoco dijo este organismo una palabra cuando Kosovo, la cuna de la Fe Ortodoxa Cristiana de los serbios fue declarado independiente con el consentimiento de las Naciones Unidas a sugerencia del uno de los más siniestros especuladores internacionales, George Soros. Este financista aconsejó a la Misión Internacional de las Naciones Unidas en Kosovo “tomar urgentemente el Complejo Minero Trepca y sacar de allí a los serbios”,  inclusive explicó cómo hacerlo. Resulta que Kosovo posee los yacimientos de oro y plata más grandes de Europa estimados en cinco mil millones de dólares de los cuales George Soros quiso apoderarse. Este financista invirtió 150 millones de dólares en el complejo minero y actualmente es su accionista mayor.
   Como en este mundo nadie, excepto los estudiosos, revisan la historia y menos los políticos que viven a base de datos en su mayoría tergiversados y “doctorados” por los medios de comunicación corporativos globalizados, no es de sorprender la reciente declaración de Barack Obama sobre Kosovo. En su discurso pronunciado el 26 de marzo pasado en Bruselas, el presidente norteamericano hablando sobre Crimea mencionó el referéndum fantasma que tuvo lugar en Kosovo y que fue acordado con la ONU y los países vecinos. Sin duda alguna Barack Obama fue mal asesorado e ignoraba la verdad. La independencia de Kosovo fue aconsejada por Soros, declarada por el parlamento de Pristina y aceptada inmediatamente por los Estados Unidos y su brazo militar en Europa la OTAN. También las Fuerzas de Paz de la ONU participaron en este proceso.
   Ahora George Soros, interesado en la riqueza de Ucrania elaboró un plan para “castigar” a Rusia por sus “acciones en Crimea”. Según este “plan”, Estados Unidos tiene que soltar al mercado internacional sus reservas estratégicas de petróleo para hacer caer el precio del barril debajo de 100 dólares lo que afectaría supuestamente el presupuesto de Rusia seriamente. Lo que no calcula este especulador voraz que los 695,5 millones de barriles de oro negro de las Reservas Estratégicas Nacionales afectarían la economía de Rusia solamente durante 64 días, el plazo insignificante para hacer un daño significante al presupuesto de Rusia que tiene sólidas reservas financieras. También Barack Obama está tratando de convencer a Arabia Saudita de aumentar la producción de petróleo con el mismo propósito.
   Mientras tanto la Organización de las Naciones Unidas sigue brindando su apoyo habitual a los que se consideran ser amos de este mundo sin darse cuenta que el mundo está retornando lentamente a su rumbo multilateral que no acepta fácilmente las imposiciones. Solamente las Naciones Unidas no lo perciben o no lo quieren ver.
   Por algo la escritora hindú Arundhati Roy caracterizó a la ONU en 2003 como “la chica ONU de siempre. Se ha convertido en la conserje del mundo. Es la filipina de limpieza, la novia del correo de Tailandia, la au pair jamaiquina. La han contratado para limpiar la mierda de otros. Usan y abusan de ella a su voluntad”. 


LA OPINIÓN DEL AUTOR NO COINCIDE NECESARIAMENTE CON LA DE RIA NOVOSTI

domingo, 30 de marzo de 2014

Por: Miguel Guaglianone, La Guerra de 4ª Generación

Miguel Guaglianone

Venezuela  De la “violencia civil” al terrorismo

La definición teórica de un modelo de injerencia e intervención que viene siendo aplicado en el mundo a partir de la Segunda Guerra Mundial para desestabilizar naciones y tumbar gobiernos no afectos a los intereses de los países centrales (EEUU y la Unión Europea) se realizó en 1989, cuando desde el Pentágono oficiales del Ejército y la Infantería de Marina de los Estados Unidos generaron un documento titulado "El rostro cambiante de la guerra: hacia la cuarta generación".
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A partir de allí se desarrolló la teoría de la Guerra de Cuarta Generación, asociándose a la idea de Guerra Asimétrica y a la “lucha contra el terrorismo” decretada por el gobierno de George W. Bush. En 1991, dos años después del primer documento, el profesor Martín Van Creveld de la Universidad Hebrea de Jerusalem publicó el libro “La transformación de la guerra” que recogía y completaba la teoría de la Guerra de Cuarta Generación. En este modelo preveía la sustitución de las bases militares tradicionales por escondites y depósitos. El control de la población se realizaría ya no a través de la ocupación militar, sino a partir de una mezcla de propaganda y terror. Predijo además la desaparición de los sistemas de combate tradicionales (ejército contra ejército) y su transformación en conflictos de baja intensidad (también llamados Guerras Asimétricas).

En la Guerra de Cuarta Generación: “Las tácticas y estrategias militares, son sustituidas por tácticas y estrategias de control social, mediante la manipulación informativa y la acción psicológica orientada a direccionar la conducta social masiva. Los blancos ya no son físicos (como en el orden militar tradicional) sino psicológicos y sociales. El objetivo ya no apunta a la destrucción de elementos materiales (bases militares, soldados, infraestructuras civiles, etc.), sino al control del cerebro humano…Las grandes unidades militares (barcos, aviones, tanques, submarinos, etc.) son sustituidas por un gran aparato mediático compuesto por las grandes redacciones y estudios de radio y televisión. El bombardeo militar es sustituido por el bombardeo mediático: Las consignas y las imágenes sustituyen a las bombas, misiles y proyectiles del campo militar…El objetivo estratégico ya no es el apoderamiento y control de áreas físicas (poblaciones, territorios, etc.) sino el apoderamiento y control de la conducta social masiva.”  

El formato de Guerra de 4ª generación fue empleado en todo el mundo desde antes de su definición “teórica” (por ejemplo en Chile en 1973), pero en los últimos años y frente a los fracasos sucesivos del método de la guerra convencional para ocupar países (Irak, Agfanistán) ha sido la forma preferida de intervención imperial. Ha sido aplicado entre otros contra Irán, Siria y Libia, y en nuestra Latinoamérica contra Honduras, Paraguay, Bolivia, Ecuador y Venezuela, con resultados diversos.

El caso de Venezuela
Desde el propio inicio del proceso bolivariano, cuando en 1998 el Presidente Hugo Chávez asumiera por elección popular la conducción del país, Venezuela ha sido objeto del ataque continuo para producir desestabilización y lograr a un cambio de gobierno que nunca lograron conquistar por vía electoral, propiciado desde Washington en asociación con sectores de la oligarquía nacional. Este ha sido un proceso continuo, sobre todo con la utilización del poder de la hegemonía mediática de las grandes corporaciones transnacionales, abastecidas por el sistema de medios local propiedad de los factores de oposición, que han generado sistemáticamente desinformación y matrices de opinión de demonización y desprestigio del proceso bolivariano y de sus principales dirigentes.
La intensidad del conflicto en estos casi 17 años ha sido variable. Tuvo notables incrementos en 2002 y 2003 cuando se intentaron un Golpe de Estado y un “Golpe petrolero” y en 2007 cuando se intensificaron las “protestas” caracterizadas por las “guarimbas” , al haber ido perdiendo la oposición la presencia masiva en las calles que había tenido en los años anteriores.

La última etapa del proceso
El 12 de febrero de 2014 Venezuela festejó el Día de la Juventud. Ese mismo día fue el elegido por la extrema derecha de oposición para comenzar un movimiento de calle contario al gobierno que bautizó como “La Salida”. En Caracas, además de una manifestación de unos dos mil estudiantes de las universidades privadas, entraron en acción comandos entrenados en agitación civil que destruyeron edificios públicos, atacaron a las fuerzas de vigilancia y comenzaron una serie de hechos de violencia que se han continuado en todo el país. Junto a verdaderas manifestaciones aisladas de estudiantes, estas acciones se llevan a cabo por grupos pequeños que provocan guarimbas, destrozos en instituciones y servicios del estado (quema de vehículos, estragos de instalaciones, etc.), actuando cada vez más clandestinamente, desplazando sus acciones a las noches y madrugadas en la medida que las fuerzas policiales han ido deteniendo a los que actúan a la luz del día. Este ha sido el “estado de agitación” que viene viviendo Venezuela, producido por  hechos puntuales de violencia, con el agravante que en el Estado fronterizo de Táchira esos actos de violencia han tenido desde el principio un más alto nivel, producidos por elementos paramilitares armados y apoyados por alcaldes electos de oposición.

En un artículo anterior analizamos las características de esa “violencia civil” aplicada a Venezuela  y mostramos como a) Responde a una táctica de “focos” puntuales realizados en forma de comando por grupos de 10 a 15 personas enmascaradas y bien entrenadas  b) Responde a una estrategia de ubicación geográfica c) Dispone de un compleja logística de transporte, comunicaciones e infraestructura d) Cuenta con una importante financiación que sustenta esa logística y cubre el pago a aquellos que participan en los eventos violentos.
Esa violencia civil ha ido perdiendo intensidad progresivamente. En principio a partir que han sido detenidos muchos de los participantes –pero también en la medida que los propios vecinos se han vuelto en contra de las “guarimbas”, ya que estas se desarrollan sobre todo en las urbanizaciones de clase media con mayoría de votantes de la oposición, quienes son los más perjudicados por las acciones violentas– esa “violencia civil” mantiene entonces la tendencia a disminuir.

Si a eso agregamos las conversaciones de paz iniciadas por el gobierno, que han logrado sentar a dialogar a una parte de la oposición (sobre todo a los empresarios a quienes la situación les duele en el bolsillo) y el gran apoyo internacional recibido sobre todo por los países latinoamericanos (la OEA decidió en votación de 29 a 3 el respaldo al gobierno venezolano y la UNASUR no sólo dio su respaldo unánime –incluido el de los gobiernos de derecha del continente– sino que envió a Caracas a una delegación de alto nivel –integrada por casi todos sus cancilleres– para apoyar las conversaciones de paz); la violencia ha quedado totalmente aislada y disminuida, a pesar de la “ayuda” recibida por los medios corporativos que la han invisibilizado o han distorsionado su origen a nivel internacional.

De la violencia civil al terrorismo
La respuesta de los “factores ocultos” que promueven y dirigen la violencia en Venezuela ha sido sorprendente: incrementar el nivel de los ataques hasta una nueva etapa. En un conversatorio realizado en el Complejo Cultural del Estado Vargas organizado por Barómetro Internacional, algunos de sus participantes analizaban con gran preocupación el nuevo nivel al cual están llegando los hechos violentos en el país. Se decía que ni aún en las peores dictaduras habidas en el Cono Sur (Brasil, Uruguay, Chile, Argentina) se habían dado las formas de violencia que se están presentando en la Venezuela de hoy. Un par de días antes, el mismo día del incendio provocado en el parque nacional del Ávila que destruyó dos subestaciones de electricidad y que dejó a grandes zonas de Caracas sin energía eléctrica durante varias horas, en una conversación con otros analistas nos preguntábamos ¿Y ahora que sigue, carros-bomba?.
No tenemos ningún empacho entonces en describir los sucesos como terrorismo, ¿de qué otra manera pueden clasificarse los siguientes hechos?:
1)      La quema y destrucción de camiones de transporte de alimentos y combustible.
2)     El incendio de recintos universitarios (con saldo en el caso de la Universidad Bolivariana de la completa pérdida de sus instalaciones).
3)      La destrucción física y/o incendio de locales públicos tanto de instituciones estatales como privadas.
4)     El incendio y total destrucción del piso artificial recién instalado de una locación deportiva en el Sur del país.
5)    La destrucción de cientos de hectáreas del Parque Nacional Guaraira Repano del Ávila, con un incendio destinado a destruir dos subestaciones eléctricas de CORPOELECT
6)     El envenenamiento en Valencia de un lago desde el cual se surte a la población del agua potable
7)    La utilización de francotiradores utilizando rifles de precisión para proteger las barricadas (sistematizados sobre todo en el Estado Táchira, concretamente en la “zona liberada” de su capital), quienes han sido responsables de un alto porcentaje de los 39 muertos registrados desde que comenzara la violencia (hecho probado por los peritajes balísticos).
8)   El allanamiento de arsenales que abastecen la violencia, algunos de ellos hasta con explosivo C-4 de uso militar, o con lo encontrado en la residencia del padre de una actriz de televisión, un taller de producción de silenciadores para rifle y rellenado de cápsulas de proyectiles de alto poder (que fuera descubierto a raíz de la intercepción de una llamada de teléfono de un ex periodista de RCTV intentando comprar silenciadores y al cual se le ofertaba el “juguete completo”).
9)   La detención de participantes en la violencia entrenados en el exterior (algunos en lugares tan exóticos como la Europa del Este) o requeridos por la INTERPOL.
Mientras estamos escribiendo estas líneas nos muestran en Internet, a través de la red Zello (utilizada por la violencia para sus comunicaciones) la publicación de un Manual de Operaciones Insurreccionales, que entre otras cosas explica cómo utilizar a los perros callejeros para convertirlos en portadores de bombas y material incendiario (una técnica que la CIA utilizó al principio de la Revolución Cubana para quemar los plantíos de caña de azúcar).

Todo nos indica entonces que estamos entrando en una nueva fase del proceso de desestabilización: la violencia terrorista que no tiene ninguna intención política o de protesta, cuyo único objetivo consiste en sembrar el terror en la población, Lo más grave de todo esto es, no solo que estos actos inevitablemente llevan a la muerte de ciudadanos inocentes, sino que son muy difíciles de combatir ya que actúan en la total clandestinidad, y son originados por profesionales entrenados. Por más labor de inteligencia que se utilice, los gobiernos (y las poblaciones que los sufren) se encuentran bastante inermes ante ellos. Los mejores servicios de inteligencia del planeta logran escasos resultados en la prevención de estos sucesos.
Sin el ánimo de producir zozobra, lo que parece venir en el futuro inmediato –en la medida que esta absurda y desenfrenada estrategia de desestabilización mantenga estas características– es que tendremos que estar dispuestos a resistir nuevas agresiones. Corresponde prepararnos colectivamente para enfrentar esta nueva fase de la guerra que nos han declarado (a todos los venezolanos sin importar su posición política). 

miguelguaglianone@gmail.com

viernes, 21 de marzo de 2014

¿CRIMINALIZACIÓN DE LA PROTESTA ? Lo nuevo para desestabilizar...

MUESTRA EXQUISITA DEL PRIMER DÍA DE PROTESTAS PACÍFICAS

Por: Henry Escalante | Jueves, 20/03/2014 10:09 AM |

La estrategia de Washington, consistente en criminalizar y desprestigiar al Gobierno legítimo del Presidente Maduro, continúa en su matriz de juzgarlo por la violación de los Derechos Humanos. Una vez que se ha derrotado su intención violenta de salir del Gobierno de Maduro por la vía insurreccional (güarimbas), ahora retoman la vía “pacífica” como una manera de restablecer la conexión perdida con las bases oposicionistas, afectadas con la violencia desatada por mercenarios y paramilitares contratados bajo el seudónimo de “estudiantes”.

El rescate de la Plaza Altamira y sus alrededores para la convivencia ciudadana, ha tenido el mismo efecto demoledor de lo que fuera el rescate del tanquero petrolero Pilín León, el 21 de diciembre de 2002. Para quienes no recuerdan o eran unos niños o niñas en ese entonces, les explicamos que dentro de la estrategia golpista, representada por el paro-sabotaje petrolero, - los mismos que han emprendido las güarimbas como metodología de guerra para deshacerse del Presidente Maduro y su Gobierno, - pues, en diciembre de 2002, implementaron un paro-sabotaje contra nuestra industria petrolera, el cual, según explicaba uno de sus elaboradores, Luis Giusti, ex presidente de Pdvsa, en cuestión de pocos días derrumbaría el gobierno presidido entonces por nuestro Comandante Infinito, Hugo Chávez Frías. 

Como tecnócratas que se jactan de sus conocimientos, los cálculos no le dieron el resultado esperado. Allí, en el Lago de Maracaibo, fondearon un buque cargado con 44 millones de litros de gasolina, como una bomba que amenazaban explotar si el Presidente Chávez no accedía a su solicitud de que renunciara a la Presidencia de la República. "En el Zulia era un secreto a voces que desde la Gobernación le llevaban diariamente alimentos a la tripulación del Pilín en pequeñas embarcaciones privadas. En las lanchitas les llevan manjares, el premio por seguir apoyando a la 'Gente del Petróleo', sarcásticamente a mi modo de ver llamada también Coordinadora Democrática, y así la tripulación se mantuvo por unos 16 días, aproximadamente, fondeada en el Lago; un espacio que ellos se adueñaron, prácticamente, porque mirar esas aguas con un buque con tanto cargamento de combustible no resultaba nada grato", destacó el historiador zuliano Edwin Meza, el peligro que representaba tamaño cargamento de combustible frente a la ciudad”. Continua Meza en su disertación: "Querían salir del 'dictador', el dictador que todo le consultaba al pueblo y que promovió la mayor cantidad de jornadas electorales, el dictador que rescató a Pdvsa y la puso al servicio del pueblo y no de Norteamérica. Pues bien, una vez más pudo el hombre bueno, la conciencia de un pueblo, y aquellos que hinchaban su pecho porque le devolverían el petróleo a Estados Unidos tuvieron que huir. Los fracasados no pudieron con este pueblo enorme que no se dejó manipular".

El paro-sabotaje petrolero representó, tan igual como hoy lo son las güarimbas, una acción bélica del imperio de los EEUU y sus agentes apátridas en territorio patrio contra todo un Pueblo, su Gobierno, su FANB  y sus Instituciones. Mientras el buque Pilín León se mantuvo en las aguas tranquilas de nuestro lago de Maracaibo, toda la mediática burguesa se dedicaba a crear terror en la población, so pretexto que, si se movía estallaría con sus 44 millones de litros de gasolina y el responsable no sería otro sino el Presidente Chávez, por las muertes que causara. “Tal cual partes de guerra, todos los días se ofrecían ruedas de prensa encabezadas por los líderes del paro para hablar de los avances del plan. 

La situación no fue indiferente para Carlos López Peña. Un marino mercante nacido en Falcón, curtido en los mares, y que hacía apenas seis meses había sido el capitán del Maritza Sayalero, un tanquero similar al Pilín León. Su primer intento fue ponerse a la orden en la Capitanía de Puerto de Punto Fijo. “Entregué mi currículo y me lo desaparecieron en la propia Capitanía de Puerto de Punto Fijo, luego me fui a Pdvsa al departamento de reclutamiento y no había nadie. Lo que me tocó a mí y a los poquitos que nos presentamos fue ir a la base Juan Crisóstomo Falcón, en Punto Fijo. Después de varios intentos fallidos, la nueva tripulación logró embarcarse el 15 de diciembre. El ambiente a lo interno del buque era tenso. La tripulación sumada al paro se negaba a compartir la comida con los nuevos tripulantes. Hablaban en secreto. Eran cerca de las 4:00 de la tarde del 21 de diciembre. Transcurrían 16 días con la imagen de aquel tanquero anclado. Ante los ojos del mundo puestos, el capitán López Peña dio la orden de levar anclas. La mole de 47 mil toneladas métricas comenzó a moverse, pero apenas unos minutos después la tripulación advirtió que algo anormal pasaba. De inmediato se dio la orden de dar media vuelta, en sentido contrario a la dirección del Puente sobre el Lago.  “La famosa vuelta que dio el barco fue una vuelta que hubo que hacer de emergencia, porque ellos se metieron con los controles de la máquina principal, unas válvulas que siempre han debido estar abiertas y estaban cerradas. Cuando llegamos a media velocidad se fueron los controles y casi se apaga el buque. Mientras dimos la vuelta poquito a poco se pudo controlar y averiguar que las válvulas estaban manipuladas”. Fueron diez minutos de tensión, pero la pericia de los hombres de mar le salió al paso.  “Ellos sabían que el barco estaba a 20 minutos del puente, y el puente hay que pasarlo con media velocidad, a unos 8 nudos. Con menos de 8 nudos no es recomendable por las corrientes de la zona y hay que pasar más o menos rápido para que el barco no tenga riesgo de quedarse e impactar sobre el puente. Esas válvulas son las que hacen posible la inyección de combustible hacia la máquina. Actúan electrónicamente para que el buque tenga su nivel de maniobra”. En la narración del capitán López Peña se puede escuchar emoción. Luego de superar esos diez minutos de vértigo el barco retomó su dirección y atravesó el coloso de concreto rumbo al muelle de Bajo Grande alrededor de las 4:50 minutos de la tarde. En las orillas había gente que aplaudía. Otros, por el contrario gritaban consignas en contra de la hazaña. 

En el Lago, además del Pilín León, fueron fondeados el Morichal y Moruy. Mientras que en las costas de Amuay, en Falcón fueron parados el Caura, Paramacay y Maritza Sayalero. A la lista se sumaron el Susana Dujim en Higuerote y Yavire, Bárbara Palacios, Ambrosio y Paria en Puerto La Cruz. De los 13 buques de PDV Marina 11 fueron paralizados. Lo que se había pintado como algo imposible se logró. Desde esa tarde el sabotaje petrolero que ya sumaba 20 días tras ser convocado para el 2 de diciembre, comenzaba a desmoronarse. Mover el Pilín León —hoy Negra Matea— con sus 44 millones de litros de combustible, no solo representó un alivio para la escasez que agobiaba a los zulianos, si no que marcó un respiro moral para el Gobierno”. (Panorama.Com.Ve, 23-12-2012). Esa misma actitud criminal que mostraron en 2002, es la misma que  nos  han mostrado en estos días de febrero y marzo de 2014, siendo los objetivos los mismos: la salida del gobierno electo democráticamente por la mayoría de las y los venezolanos, por vías NO democráticas.

Los efectos de aquella acción criminal, en lo económico, no pudieron ser más catastróficos para la Patria: una contracción de 9,2% del Producto Interno Bruto, la actividad económica cayó en un 27,7%; y los datos de Pdvsa indican pérdidas por $2.598 millardos (crudo no exportado), $267 millardos (ventas internas no realizadas) y $841 millardos (importación de combustible). Un hecho, de los ocurridos en esos tiempos de fascismo exacerbado, lo narra la hoy Fiscal Luisa Ortega Díaz: “Un señor que tenía un negocio en Los Dos Caminos, a quien lo emplazaron sus vecinos, con quienes compartió durante años, para que cerrara su establecimiento, les dijo que no, que no iba cerrar porque necesitaba trabajar, pues de lo contrario no produce, no puede tener dinero para mantener su familia. Bueno, la noche de ese día le quemaron el negocio y lo saquearon”. (Paro Petrolero, Ministerio Público, Diciembre 2009).

Transcurridos 17 años de aquella aventura golpista, el imperio de los EEUU y sus agentes en territorio patrio intentan, de nuevo, derrocar al Gobierno legítimo del Presidente Maduro. El reporte de funcionarios militares es detallado por la Ministra de Defensa, Carmen Meléndez: “Van 79 heridos hasta la fecha y cuatro fallecidos y los cuatro son de la Guardia Nacional Bolivariana. De los 79 (heridos) 76 son de la Guardia Nacional Bolivariana y tres son del Ejército” (Correo del Orinoco, 19-03-2014). El reporte general lo da el propio Jefe de Estado, Presidente Nicolás Maduro: “Señaló que diversos organismos del Estado han atendido más de 16 mil eventos violentos durante las últimas seis semanas, donde han perdido la vida 29 ciudadanas y ciudadanos venezolanos y sólo un caso está vinculado a un funcionario de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), quien se encuentra privado de su libertad. “Yo he atendido personalmente el 95% de las denuncias que se han hecho por Twitter he comprobado que son falsas, fotos trucadas, de represión en otros países del mundo y los colocan como si fueran en Venezuela, videos y fotos antiguas y las colocan como si fueran hoy”, destacó. (Correo del Orinoco, 19-03-2014). Y, a quienes han enarbolado la denuncia de las torturas y desapariciones, típicas de la cuarta república, les ha retado: “Si hay un sólo caso de tortura que se haga la denuncia y como Jefe de Estado me comprometo a investigarlo y a castigarlos con todo el peso de la ley, esto no es un gobierno de torturadores ni represores”, expresó durante la segunda emisión de su programa radial En contacto con Maduro. Agregando palabras más adelante: “Yo creo que quienes han violado los derechos humanos en el país no están en el gobierno”.

El derecho a la Protesta, y lo colocamos en mayúsculas, está garantizado por nuestra Constitución Bolivariana en su Artículo 68; no obstante, no es un derecho ilimitado, absoluto,  exento de regulaciones, pues, no puede alguien, basándose en el ejercicio de ese derecho, violentar el derecho a la vida de sus compatriotas, el derecho al libre tránsito; por lo demás, la propia Constitución regula el ejercicio de dicho derecho, estableciéndole como condicionantes a la protesta que, la misma debe ser “pacífica”, “sin armas” y ejercerse “cumpliendo la Ley”. Requisitos que, de no cumplirse, colocan a la protesta al margen de la Ley. Esto ha venido ocurriendo con las protestas de la oposición, que lejos de ser “pacíficas”, “en cumplimiento de la Ley” y “sin armas”, la realidad de las güarimbas es que, las mismas se encuadran en una especie de guerrilla urbana o según la clasificación que les otorga el Pentágono en sus Manuales de Operaciones, una Guerra de Baja Intensidad. De allí que hablar de “criminalización de la protesta”, no es más que una necedad de una minoría descerebrada y disociada de la realidad. Un libreto más que deben seguir los empleados del imperio de los EEUU, para justificar los dólares por servicios prestados contra la Patria que los vio nacer. “El gobierno de Venezuela debe cesar la "campaña de terror" contra sus ciudadanos y comenzar a respetar derechos humanos, en el marco de las protestas en ese país, dijo este jueves el secretario de Estado norteamericano, John Kerry. "Tratamos de encontrar una forma de hacer que el gobierno de (Nicolás) Maduro se comprometa con sus ciudadanos, que los trate con respeto, que cese esta campaña de terror contra su propio pueblo y tratar de respetar derechos humanos", dijo Kerry ante la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes del Congreso”. (http://www.laprensa.com.ni/2014/03/13/planeta/186577). Quisieran, los ciudadanos y ciudadanas estadounidenses, poder gozar de las garantías constitucionales y legales, para ejercer su derecho a la protesta en los EEUU.

Quienes acusan al Gobierno legítimo del Presidente Maduro de “criminalizar la protesta”, practican un doble rasero que no aguanta el menor análisis. A manera de ejemplo, veamos lo ocurrido estos últimos días en la UCV, donde a  partir de los hechos violentos ocurridos el pasado miércoles 12, en que una marcha no permisada pretendieron encauzarla hacia la Defensoría del Pueblo, en Bellas Artes, en cuyas inmediaciones se encontraba otra marcha, conformada por estudiantes patriotas. El objetivo macabro es más que evidente, llevar una masa humana para enfrentarla contra la otra, hermanos/hermanas contra hermanos/hermanas. La actuación impecable de la GNB y la PNB, impidió esa funesta pretensión criminal. A lo interno de la UCV, se sucedieron situaciones que conllevaron a la destitución de los directivos de seguridad de esa casa de estudios, hechos que describimos en artículo aparte (http://www.aporrea.org/educacion/a184390.html). Como era de esperar, esa actuación de la rectora de esa casa de estudios, traería el repudio de miembros  de esa comunidad, tal es el caso de los sindicatos de obreros y empleados, quienes se concentraron en las inmediaciones del rectorado para manifestar su rechazo a esa destitución de los funcionarios de seguridad, quienes actuaron apegados a las normas de seguridad de dicha institución.

En cabeza del vicerrector académico de esa universidad, se activa un operativo de estigmatización de los funcionarios despedidos, así como de los sindicatos que defendieron su actuación, llegando al extremo el político oposicionista en funciones de vicerrector, Nicolás Bianco, de acusar a los dirigentes del sindicato obrero, camaradas Carlos Suárez y Guillermo Rodríguez, de “homicidio en grado de frustración”, por el solo hecho de disentir de su decisión y manifestarlo públicamente. (http://ead.ucv.ve/moodle/file.php/1/MensajeVicerrector_Academico-16-3-2014.pdf). No contento con esa mala actuación, el “académico” y político de oposición, Nicolás Bianco, ante la convocatoria a los medios de comunicación por parte de los sindicatos de trabajadores y trabajadoras de la UCV, en ejercicio a su derecho a la libre expresión, responde con una convocatoria a través de los medios internos de esa institución, estigmatizando la figura de los funcionarios destituidos: “Existen fuertes rumores entre el personal administrativo y obrero de que mañana, lunes 17 de marzo, el grupo violento que lidera el exdirector de Seguridad de la Universidad Central de Venezuela (UCV), José Cruz, atacará nuevamente la institución tras ser destituido por entregar a cuatro (4) estudiantes de la Universidad Santa María (USM) a la policía política, Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN), después de que participaran en la marcha de los estudiantes del miércoles 12 de marzo. Estudiantes, profesores, personal administrativo y obrero están convocando a una concentración mañana en las puertas del Rectorado a partir de las 8:00 am con el fin de repudiar esta clase de actos”. (http://eluniversitario.net/ucv-grupo-violento-liderado-por-exdirector-de-seguridad-atacara-nuevamente-la-institucion/). El objetivo, el mismo al atravesar la marcha por la UCV, enfrentar unos contra otros; mentecita criminal la de ese político de oposición metido a “académico”. Y esos son, los que acusan al Gobierno del Presidente Maduro de “criminalizar” las protestas.

Recordar al Rector Magnífico, Dr. Jesús María Bianco, en horas como estas de intolerancia y odio, es siempre benefactor: “La mutua tolerancia y respeto por las opiniones ajenas son absolutamente indispensables para preservar y afianzar el régimen de autonomía universitaria”. (Luces entre Sombras: la UCV, el CDCH y la Investigación Universitaria, José Luis Bifano). Sin duda, el Dr. Jesús María Bianco fue un hombre de Diálogo, un Humanista, no por casualidad las instituciones educativas de las y los trabajadores de la UCV le honran con su nombre. Esa intolerancia que hoy muestra uno de sus descendientes, es la misma que mostró uno de los académicos egresados de esa institución universitaria: el Dr. Rafael Caldera, quien el 31 de octubre de 1969, ordenó el allanamiento  de la Universidad que lo formó. La llamada “operación canguro” dirigida por el Gral. Homero Leal, con cerca de 3 mil efectivos entre policías y militares de las Fuerzas Armadas de Cooperación, Infantería de Marina, Cuerpo de Cazadores, Policía Metropolitana, Disip, PTJ y hasta funcionarios de Tránsito Terrestre. Con todo, ingresó Caldera a la Universidad Central de Venezuela.

En un discurso pronunciado el 03 de septiembre de 1970, el irreductible Rector Magnífico, Jesús María Bianco, señalaba que la violación de la autonomía universitaria era “un objetivo irreductible de la estrategia de dominación foránea (…) Se trata de un primer paso hacia la neocolonización que ya está en curso y que tiene como objetivo último implantar un orden institucional en que no haya condiciones para luchar contra la subyugación de nuestro pueblo”. 45 años después, esas fuerzas neocolonizadoras, parecieran provenir desde dentro de la institución universitaria, criminalizando las protestas de aquellos que piensan distinto al pensamiento único instaurado por las autoridades ucevistas. Solo la instauración de un régimen Democrático verdadero, podrá impedir que tal crimen se concrete; la Sala Constitucional del TSJ debe pronunciarse, ya basta de dilaciones. La LOE es Constitucional, el 34 debe dejar de ser letra muerta!!!!